PROLOGO
Como al emprender un viaje debemos saber hacia donde nos dirigimos, qué cosas podemos
encontrar a lo largo del camino y qué nos aguarda al final de la senda, cuando comenzamos
la lectura de un libro que de alguna manera es emprender un viaje imaginario a través de
sus páginas, el prólogo, debe darnos una pauta aproximada de estos tres aspectos, sin
revelar por completo el misterio de su contenido que iremos descubriendo imbuidos por la
magia de interactuar con la energía plasmada en sus letras, pues como sabemos la vida es
energía en diferentes dimensiones, permanente movimiento e inevitable interacción, por
lo tanto una obra literaria, como toda acción o actitud que desarrolle o manifieste un
ser humano, tendría que alinearse con las cuatro leyes cósmicas fundamentales, que para
nuestra evolución y bienestar propone, sin imponer, La Suprema Creación Universal,
las cuales el hombre jamás debiera haber olvidado, ellas son: respeto, servicio, amor y
bondad, suma de todas las virtudes.
Sobre esas
firmes bases ha sustentado su existencia y por consiguiente este libro, José
Egidio Conte, quien con la serena madurez que proporciona la experiencia, sin
ninguna aspiración de brillo personal, con la sencillez y transparencia que lo
caracterizan, nos propone transitar de manera amena, un claro sendero de total respeto a
los verdaderos valores espirituales y morales de la vida, evidenciando una auténtica e
indiscutible vocación de servicio, manifestada permanentemente en su extensa trayectoria
de actividades desarrolladas en los puertos que fueron, son y serán su pasión, narrando
con total veracidad el palpitar interno de los mismos, que la gran mayoría de las
personas desconocen.
Con las
alforjas de su alma repletas de amor y bondad le rinde un sentido homenaje a su pueblo
natal, su hogar materno, su familia, la música, el teatro, haciendo un verdadero culto de
la amistad, sentimiento que lleva profundamente arraigado en su corazón, dejándonos en
el final de su autobiografía un positivo ejemplo de vida, para que nadie dude que
transitando con fe, esperanza y tesón el camino correcto, se puede hallar la felicidad,
siendo además un eslabón útil en la maravillosa e interminable cadena universal, donde
todos necesitamos de todos y tendríamos que obrar como células positivas, para el bien
de la unidad que en definitiva es la humanidad.
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Deseo expresar que cuanto
he manifestado acerca de José Egidio Conte, por quien siento un gran aprecio y a
quien considero un amigo, se ajusta a la más estricta verdad, todas las personas que bien
lo conocen saben que realmente así es. |
FELIPE A. MATEOS
EDITORIAL
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E PILOGO
Deseo dejar aclarado que no soy escritor, simplemente un hombre que vivió muchas
experiencias en su larga carrera, y que deseo dejarlas especialmente para mi querida
familia; mi esposa, hija, mi yerno y nietos; a los jóvenes y a los futuros portuarios.
Hay reglas en la vida que no están escritas en ningún libro, pero que son la base para
una buena formación, y esto lo da la vida y la experiencia, por ello mi intención es no
llevármela, porque puede ser que a alguien le sirva, si así ocurre he colmado mi
expectativa.
Debo
agradecer muy especialmente a CLAUDIO CONTE y EUGENIA TORTORA que los fines de semana, me
ayudaron a darle forma a este libro.
También a
los hombres que durante mi carrera, me acompañaron y me ayudaron a transitar, mis grandes
amigos, ALBERTO MARCOLINI, JUAN CARLOS FARIAS, y recientemente A LOS INGENIEROS VALENTIN
MORAN y OSVALDO J. ABITANTE. A mis grandes amigos RUBEN MARCHI y FELIPE MATEOS. Además
también un agradecimiento a mis médicos y amigos, NORBERTO ANTOZZI, HUGO ALIMENTI,
HUMBERTO BOGADO y CARLOS SANTILLAN (P), quienes me ayudaron en los momentos difíciles y
logré llegar al final de mi carrera con vida, algo que en estos días no es fácil.
Por
último, deseo dejar constancia que mi motivación al escribir este libro no es
económica, razón por la cual dejo constancia que si recibo dinero de su venta, parte de
ello lo donaré a CARITAS INGENIERO WHITE.
José Egidio Conte
EDITORIAL
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| Acerca del Autor
José Egidio Conte

Durante 51 años prestó servicios en la actividad
portuaria.
El 2/01/75, fue designado Administrador de los
Puertos Patagónicos con sede en Comodoro Rivadavia, y con jurisdicción desde
Puerto Madryn a Ushuaia.
Desde el 15/08/75 y hasta el 31/08/93 se desempeñó como
Administrador del Puerto de Bahía Blanca.
En 1993 fue designado representante del Sr.
Gobernador de la Provincia de Buenos Aires en el Directorio del Primer Puerto Autónomo
Argentino, ocupando su presidencia hasta el 1/10/98.
Paralelamente ocupó los cargos de Secretario y
Tesorero en el Consejo Portuario Argentino.
En el año 1997, a través del programa conjunto
implementado por la Asociación Americana de Autoridades Portuarios (A.A.P.A.) y
la Universidad del Mar de Chile, obtiene el Certificado de Gerente Portuario Profesional.
Fue Director del Consorcio Corredor Atlántico
del Mercosur.
A partir del 8/10/98 se desempeña como Presidente
de la Delegación Latinoamericana y miembro de la Junta de Directores de A.A.P.A.
(American Association of Port Authorities) máximo órgano de conducción de la
entidad que nuclea a las autoridades portuarios del continente americano.
José
Egidio Conte nació un nueve de diciembre de 1934 en Ingeniero White, donde se
halla enclavado el puerto de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, República
Argentina.
Hijo de doña Filomena Coppa, madre
con mayúsculas, y de don Juan Conte, pescador de oficio, ambos oriundos de la Isla de
Ponza, Italia, que llegaron a esta tierra con su bagaje de ilusiones en busca de paz.
Creció en un típico y sencillo
hogar de inmigrantes, sin lujos, pero pródigo en respeto, trabajo y amor.
El destino, donde nada es casual,
quiso que naciera junto al mar, quizás para que pudiese florecer desde muy temprana edad
su enorme vocación de servicio en los puertos, donde comenzó a trabajar siendo casi un
niño, en una época dura y difícil, luchando con tesón, capacidad y un inclaudicable
deseo de superación; a través de los años se ganó el respeto y aprecio de todas las
personas honestas que lo conocieron.
Amante de la familia, los amigos,
el teatro, la música, supo crear el justo equilibrio entre el funcionario ejecutivo y el
correcto y sencillo ser humano que hoy con la sabiduría que proporciona la experiencia,
ve sus sueños convertidos en realidad.
José Egidio Conte, un hombre
íntegro, que dio y da lo mejor de sí en pos de sus dos amores: Su Familia y el Puerto,
su pasión.
Felipe A. Mateos
EDITORIAL
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